HISTORIA SAN VICENTE DE PIEDRAHITA
HISTORIA SAN VICENTE DE PIEDRAHITA
Fundaciones y ordenaciones del agua de Piedrahita:
Los orígenes:
El lugar del alto de Piedrahita aparece ya citado a finales del siglo XV, en el año 1455, cuando consta una ordenación de las aguas para el riego de la huerta de las masías de Piedrahita. El sitio, rico en cultivos, debía estar ocupado por una serie de masías diseminadas por los alrededores del lugar.
(Interpretación lo mas verídica posible, de un antiguo manuscrito muy deteriorado por el tiempo, hecha por el maestro nacional Don Miguel Garrido Marin).
Atendiendo y considerando que hace muchos años fue hecha una ordenación del agua de la huerta de Piedrahita por los herederos y habitantes de aquella según constar en una carta de casa notario recibió el aquel entonces oidor Sancho, año de mil cuatrocientos cincuenta y cinco, Y vistas las reyertas quejas y cuestiones que por defectos de aquella ordenación, en el día se siguieron y las respuestas y el ultimo Señor Don Juan Conde de Aranda, señor de mentada carta, yo Tomas Escapolat, Alcaide regidor por la Villa de Cortes y los pobladores de la huerta, junde dicha villa de Cortes como administradores y jueces Don Juan Arnau y Miguel Iserte jurados de las aguas de las huertas que están situadas en el termino de esta villa, con el fin de que se puedan evitar escándalos y cuestiones en lo sucesivo, ordenamos dicha agua de la huerta de Piedrahita para los herederos y habitantes de que se han dado esta nueva ordenanza con sus capítulos en la fecha que después se cita con las firmas puesta y ejecutadas en garantía de que se observaran dichos capítulos y queremos sean ejecutados bajo las penas impuesta en los capítulos infrascritos hechos en diez de marzo del año mil quinientos cuarenta y cinco.
Primeramente ordenamos que los herederos y poseedores y habitantes de al huerta de Piedrahita, sea hechas elección de uno de aquellos cada año para oficio de cequiero y que aquel oficio lo podrá dejar y cada uno obtener pasado un año de trabajo y elegido el dicho cquiere sea señor de dar el agua por riguroso turno a cada heredero. Y dicho cequiero sea confirmado en su cargo por los señores Jurados de la Villa de Cortes en el día y fiesta de nuestra señora de Marzo y jure en fe a aquellos. Y dicho cequiero, al salir, dará las ciquias escombradas al que entrase de nuevo y cuanta de las penas que ejecutase en su año de oficio, ante persona de señor , bajo pena de tres sueldos, cuya multa podrá imponer el Alcaide o persona de señor, y esta penas será toda de la noble señoría, si dentro de un mes no había dado cuenta o para el Alcaide por el trabajo de pasar cuentas al dicho cequiero.
La evolución:
Desde finales del siglo XVIII el lugar empieza a experimentar un continuado crecimiento. Son testigos la construcción de la iglesia parroquial (incendiada por los franceses el 1813 y reconstruida posteriormente sin madera, sólo con tabiques y pilares de ladrillo). A principios del siglo XIX, la iglesia se incendió y fue levantado de nuevo por sus habitantes, los de Cortes y las masais del municipio. Esta vez sin que entrase madera. Como puede verse, el tejado esta sostenido por tabiques y pilares de ladrillo. Como detalle curioso en esta reconstrucción hay que citar que al colocar el tejado intervinieron la totalidad de los vecinos del municipio de ambos sexos. Toda la teja necesaria fue trasladada desde la tejería situada mas arriba del casco de Cortes de Arenoso, concretamente en el sitio que hoy ocupa una balsa que existe bajando desde el molino de arriba cuando se cruza con el camino que sube al plano. Se colocaron todos los habitantes en fila que partiendo de dicha tejería llagaba hasta la iglesia de San Vicente, pasándose tejas de mano en mano a lo largo del cordón humano pudiendo así ser trasportadas mas rápidamente.
Es partir de finales del siglo XIX que este crecimiento será más acentuado y durará hasta la segunda mitad del siglo XX. Las masías propiedad de los terratenientes fueron compradas por los habitantes del lugar ampliándose considerablemente el terreno de regadío.




















